Residencia todo incluido vs. piso compartido: el coste total 2025/2026
24.12.2025
7 min de lectura

Cuando buscas alojamiento económico para estudiantes, la comparación típica es sencilla: ¿residencia vs piso de estudiantes? Pero en 2025/2026 los precios del alquiler, los suministros y el transporte han subido, y ya no basta con mirar solo la cuota mensual de alquiler.
Para tomar una decisión realista necesitas calcular el coste total de cada opción: alquiler, facturas, transporte, tiempo de desplazamiento, imprevistos y también qué “extras” recibes (gimnasio, zonas de estudio, comunidad, etc.).
En este artículo descubrirás qué incluye realmente una residencia todo incluido y un piso compartido, cómo comparar ambos modelos, y preguntas clave para decidir qué encaja mejor contigo.
¿Qué suele incluir una residencia todo incluido?
Las residencias universitarias han cambiado mucho en los últimos años. Más allá de “dormitorio y comedor”, muchas ofrecen ahora un modelo de todo incluido pensado para simplificar la vida del estudiante.
En una residencia moderna, lo habitual es que la cuota mensual agrupe:
- Habitación amueblada (individual o compartida, con o sin baño privado)
- Suministros: luz, agua, calefacción/aire acondicionado
- Internet de alta velocidad
- Limpieza de zonas comunes (y a veces de habitación)
- Zonas de estudio y espacios comunes (salas, terraza, coworking, cine, etc.)
- Gimnasio o espacio deportivo
- Mantenimiento y soporte técnico
- Recepción y, en muchos casos, seguridad
- Actividades y vida de comunidad
La principal ventaja es la previsibilidad: sabes desde el principio cuánto vas a pagar cada mes y qué está incluido. No dependes de cómo venga la factura de la luz o de si la caldera decide romperse en enero.
Este modelo es el que siguen residencias como la de Canvas World en ciudades universitarias, con servicios pensados para que no tengas que estar pendiente de facturas o averías y puedas centrarte en estudiar.
Ejemplo orientativo de costes de vivir en una residencia
- Cuota residencia todo incluido: 650–800 €/mes (según tipo de habitación y ciudad)
- Transporte: 15–30 €/mes (si la residencia está cerca del campus, se reduce)
- Comida: 180–230 €/mes (cocinando o combinando con menús)
- Ocio extra: 60–100 €/mes
- Coste total orientativo: 905–1.160 €/mes
En muchas ciudades las residencias se ubican cerca de los campus y están bien conectadas con transporte público, lo que ayuda a recortar aún más el coste de desplazamientos.

¿Qué implica vivir en un piso compartido?
El piso compartido suele verse como la opción “natural” cuando se busca alojamiento económico para estudiantes. Es cierto que puede ser más barato, pero solo si sumas todos los costes y los repartes correctamente.
En un piso compartido tendrás, como mínimo:
- Alquiler mensual del piso (a dividir entre quienes vivís)
- Fianza (1–2 meses de alquiler, a adelantar)
- Suministros: luz, agua, gas/calefacción
- Internet
- Posibles gastos de comunidad u otros cargos
- Mobiliario y utensilios que falten (sillas, menaje, lámparas…)
- Pequeños arreglos no cubiertos por el propietario
- Seguro del hogar o responsabilidad civil (depende del contrato)
A esto se suma lo que no siempre se valora al principio: tiempo de gestión (contratos, cambios de titular, reclamaciones) y riesgo de imprevistos (un compañero que se va a mitad de curso, un electrodoméstico antiguo que se rompe, etc.).
Ejemplo orientativo de piso compartido
- Alquiler piso (3 habitaciones): 900–1.200 €/mes → 300–400 €/mes por persona
- Suministros (media anual): 150–250 €/mes → 50–85 €/persona
- Internet: 30–35 €/mes → 8–12 €/persona
- Comunidad/otros: 0–25 €/mes → 0–8 €/persona
- Mantenimiento y pequeños arreglos (prorrateando el año): 10–20 €/persona/mes
- Transporte: 20–35 €/mes (depende de lo lejos que estés del campus)
- Gimnasio externo: 25–40 €/mes
- Comida: 180–230 €/mes
- Coste total orientativo: 593–830 €/mes
En ciudades con barrios muy estudiantiles los alquileres pueden subir algo más, sobre todo en pisos reformados y bien ubicados.
Residencia vs piso de estudiantes: comparativa práctica
Si ponemos frente a frente residencia vs piso de estudiantes, más allá del precio puro:
Residencia todo incluido
Ventajas
- Gastos agrupados y previsibles
- Mínimas gestiones: no te encargas de suministros ni reparaciones del edificio
- Zonas comunes (estudio, ocio, gimnasio) incluidas
- Vida de comunidad y actividades organizadas, ideal si llegas a una ciudad nueva
- Ubicación pensada para estudiantes (cerca de campus, transporte frecuente)
Inconvenientes
- Cuota mensual más alta que un piso compartido económico
- Normas de convivencia y horarios más definidos en algunos casos
- Menos margen para “personalizar” el espacio
Si te interesa este modelo, en Canvas World puedes ver cómo funciona en la práctica (tipos de habitación, servicios incluidos y cómo reservar plaza).

Piso compartido
Ventajas
- Puede ser la opción más barata si encontráis un alquiler razonable y controláis bien los gastos
- Mayor sensación de independencia y flexibilidad en el día a día
- Más opciones para elegir barrio y tipo de vivienda
- Posibilidad de vivir con tu grupo de amigos, si os organizáis juntos
Inconvenientes
- Facturas variables: la calefacción/aire acondicionado o un invierno frío pueden disparar el gasto
- Tiempo dedicado a gestiones y reparaciones
- Riesgo de que un compañero se marche o deje de pagar
- Calidad del piso muy desigual (aislamiento, muebles, calefacción, etc.)
Factores que no son solo dinero
A la hora de elegir alojamiento económico para estudiantes, hay aspectos que no siempre se traducen a euros pero impactan en tu experiencia (y a veces en tu bolsillo a medio plazo):
- Tiempo: lo que dedicas a pelear con contratos o facturas no lo dedicas a estudiar, hacer prácticas o descansar.
- Clima y aislamiento: un piso mal aislado puede parecer barato hasta que llegue la primera ola de calor o frío.
- Seguridad y soporte: tener un equipo en el edificio o portería frente a tener que resolver incidencias tú solo.
- Vida social y red de apoyo: tu entorno influye en cómo te adaptas a la ciudad, algo clave si vas a estudiar fuera de tu comunidad autónoma o país.
Cómo decidir: checklist para 2025/2026
Antes de elegir residencia vs piso de estudiantes, responde a estas preguntas:
1. Presupuesto real
- ¿Cuál es tu tope mensual incluyendo alquiler, suministros, transporte, comida y ocio?
- ¿Qué margen tienes para imprevistos?
2. Ubicación y tiempos de desplazamiento
- ¿Cuánto tardas desde la residencia o piso hasta tu facultad?
- ¿Vas a depender del bus/metro a diario?
3. Tolerancia a la incertidumbre
- ¿Te agobia que una factura llegue 60–80 € más alta de lo esperado?
- ¿Estás dispuesto a asumir reparaciones, gestiones y cambios de compañeros?
4. Qué valoras más en tu día a día
- ¿Prefieres comunidad, servicios incluidos y apoyo en el edificio?
- ¿O priorizas pagar lo mínimo posible, aunque tengas que dedicar más tiempo a gestionar?
5. Duración de tu estancia
- ¿Estarás un curso completo o solo un semestre?
- ¿Te interesa una solución muy estable o algo más flexible?
Responder con honestidad te ayudará a ver si te compensa una residencia todo incluido o un piso compartido (y qué tipo de piso necesitas buscar).
Conclusión
En 2025/2026, un piso compartido sigue siendo, sobre el papel, la opción más barata. Pero cuando sumas suministros, transporte, gimnasio, imprevistos y tiempo de gestión, la diferencia con una residencia todo incluido se reduce, especialmente en ciudades con mucha demanda de alojamiento.
- Si tu prioridad es comodidad, previsibilidad y comunidad, una residencia moderna puede ser una buena inversión.
- Si tu prioridad absoluta es ajustar al máximo el presupuesto y estás dispuesto a asumir gestiones y riesgos, un piso compartido bien elegido sigue siendo una excelente alternativa.
La clave está en comparar el coste total, no solo el alquiler, y tener en cuenta el contexto de tu ciudad antes de decidir. Y si quieres ver cómo se traduce todo esto a casos reales, en Canvas World encontrarás información detallada sobre residencias, habitaciones y servicios.